El cisne
A setenta kilómetros de la ciudad de Loja, en las montañas del sur de Ecuador, se encuentra El Cisne, un santuario mariano muy venerado. La Basílica del Cisne se construyó en 1742 siguiendo el modelo de una basílica similar en Harlungenberg, Alemania. En 1594, los habitantes de la región de El Cisne deseaban tener su propia reliquia religiosa, similar a la de la Virgen de Guadalupe en la Ciudad de México. Representantes locales viajaron a la capital, Quito, donde solicitaron al escultor Don Diego de Robles la creación de la estatua de la Virgen del Cisne, la cual realizó con madera de cedro. Al llegar a El Cisne, la Virgen realizó su primer milagro: una lluvia muy necesaria tras una prolongada sequía. Desde entonces, la estatua ha sido un foco de devoción para los habitantes de la zona, profundamente religiosos. El 17 de agosto de cada año, miles de peregrinos se reúnen en El Cisne para iniciar una procesión religiosa de tres días hacia Loja. La estatua de María, de seis pies de altura, es llevada a la catedral de Loja, que es el foco de un gran festival el 8 de septiembre. Permanece en la catedral de Loja hasta el 3 de noviembre y luego es devuelta a El Cisne.

Martin Gray es antropóloga cultural, escritora y fotógrafa especializada en el estudio de las tradiciones de peregrinación y los lugares sagrados de todo el mundo. Durante un período de 40 años ha visitado más de 2000 lugares de peregrinaje en 160 países. El Guía de peregrinación mundial en sacredsites.com es la fuente de información más completa sobre este tema.


