El significado más profundo

Existe un fenómeno sociocultural generalizado que es el despertar y la vitalización de una conciencia eco-espiritual global. Entre los aspectos maravillosos de este despertar global está la comprensión de la interdependencia de todos los seres vivos y la tierra. De esta realización se deriva el entendimiento de que cada ser humano, hombre o mujer, blanco o negro, occidental o oriental, rico o pobre, es hijo de un espíritu, una energía, un dios, un amor. Este sublime estado de conciencia es la promesa de cada persona en el planeta. Hay muchos caminos hacia esta conciencia, muchos métodos de trabajo interno y externo.

También hay una energía basada en la Tierra disponible para los seres humanos, concentrada en lugares específicos en todo el planeta, que cataliza y aumenta esta conciencia eco-espiritual. Estos lugares específicos son los sitios sagrados discutidos e ilustrados en este sitio web. Antes de su uso humano prehistórico, antes de su usurpación por diferentes religiones, estos sitios eran simplemente lugares de poder. Continúan irradiando sus poderes, a los que cualquiera puede acceder visitando los lugares sagrados. No se requieren rituales, no se practica una religión particular, no se cree en una filosofía determinada; todo lo que se necesita es que un humano individual visite un sitio de poder y simplemente esté presente.

A medida que el sabor del té de hierbas se sumerja en agua tibia, también lo hará la esencia de estos lugares de poder en el corazón, la mente y el alma. A medida que cada uno de nosotros despierta a un conocimiento más completo de la universalidad de la vida, a su vez fortalecemos el campo global de la conciencia eco-espiritual. Ese es el significado y el propósito más profundo de estos lugares sagrados mágicos: son puntos de origen del poder de la iluminación espiritual.

Pluralismo religioso

En estos tiempos de empeoramiento del extremismo religioso sería de gran beneficio para todos nosotros darnos cuenta de que en su núcleo, cada una de las diferentes religiones está diciendo lo mismo. Ellos están proclamando que Dios es uno, y que todas las cosas, todas las personas nacen de esa unidad. En Dios no hay diferencias, no hay separaciones. Sólo la unidad, la igualdad. Igualdad. Independientemente del credo: cristiano, judío, musulmán, budista, hindú, todas las personas alaban y rezan a la misma divinidad indivisible. Debemos darnos cuenta de esto. Todos amamos y somos amados por el mismo Dios. Si reconocemos esto y lo afirmamos con nuestras acciones, seremos una fuerza inconmensurable para la tolerancia religiosa en el mundo. Los lugares sagrados, los lugares de peregrinación ilustrados aquí son los lugares donde las personas más apasionadamente alaban y oran a Dios. Ve allí, preséntate en esa divinidad, enamórate de ese amor.