Rocamadour
Enclavado precariamente en los acantilados de piedra caliza que dominan el valle del río Alzou, el santuario de Rocamadour fue uno de los lugares de peregrinación mariana más célebres de la Edad Media. Desconocido para la mayoría de los peregrinos, tanto entonces como ahora, el lugar fue anteriormente un lugar sagrado para Sulevia, Minerva e Iduenna (una diosa triple integrada por Cibeles) y posteriormente un santuario celta. El primer uso cristiano documentado del lugar data de principios del siglo XI, cuando los peregrinos acudían a Rocamadour para ver una estatua de la Virgen Negra en una pequeña capilla construida en los acantilados. Los registros históricos cuentan que en 11 se descubrió un cuerpo incorrupto enterrado en una cueva junto a la capilla, y así comenzó la leyenda de San Amadour. Se desconocía la identidad del cuerpo, pero se asumió que se trataba de un ermitaño que había vivido en la zona. Debido a su devoción a Dios, se le dio el nombre de Amator, que significa "el amante", y de ahí surgió el nombre de la ciudad, Roc-Amadour, la "roca del amante".
Tras el descubrimiento del cuerpo incorrupto, los peregrinos comenzaron a acudir en masa a la cueva y surgieron diversas leyendas sobre la identidad del cuerpo. La más popular se refería a un personaje bíblico, Zaqueo, quien una vez hospedó a Jesús en su casa. Tras la Crucifixión, se dice que San Zaqueo viajó a la Galia bajo el nombre de Amadour; guiado por ángeles hasta el santuario rupestre de la diosa Cibeles, instaló una estatua de la Virgen Negra, supuestamente tallada por San Lucas. Sin embargo, en lugar de ser obra de San Lucas, la estatua de la Virgen Negra fue tallada en nogal en el siglo XI y colocada sobre un altar construido sobre una piedra druida. Asimismo, en el siglo XI, se construyó una aldea, L'Hospitalet, sobre los acantilados para albergar a los peregrinos que caminaban hacia el santuario de Compostela, España. En aquella época, se creía que el santuario traía fertilidad a las novias.
Durante los siglos siguientes, la cripta de San Amadour y la Capilla de la Virgen Negra atravesaron períodos de prosperidad y decadencia. En 1562, la capilla fue saqueada e incendiada por los protestantes, y el cuerpo de San Amadour fue destruido. Sin embargo, la estatua de la Virgen Negra salió ilesa. La reconstrucción del santuario comenzó en el siglo XIX. La capilla y su legendaria estatua siguen siendo veneradas, y Rocamadour sigue siendo uno de los lugares santos marianos más populares de Francia.

Martin Gray es antropóloga cultural, escritora y fotógrafa especializada en el estudio de las tradiciones de peregrinación y los lugares sagrados de todo el mundo. Durante un período de 40 años ha visitado más de 2000 lugares de peregrinaje en 160 países. El Guía de peregrinación mundial en sacredsites.com es la fuente de información más completa sobre este tema.


